jueves, 10 de septiembre de 2009

ÁBRETE SANGRE



ÁBRETE SANGRE


Elévate silenciosa
desde tu fuente
palabra

Desátate las manos
que de tus bolsillos sacaste
mostrándonos
los verbos
cual dígitos sin huellas

Ábrete,
al
mediodía
pero
de
la tarde

Date
la esencial impostura de la voz
que,
sin declamante,
te alerta apesadumbrada y sonora
del
atardecer fulminante

Cálmate
perturbación de mis deshoras
que
interrogante
me requieres respuestas
sin tema
evidencias sin hechos
presencias
sin
carne

Ábrete dolor ajusticiado
de mi sangre

Ábrete,
como adolorida palabra
pero ábrete

.