D- EVOLUCIÓN
Aquí me tienes
y
mírame
Te regreso de estas mis manos serenas
las cuencas vacías repletas de ocasos
La piel herida y gastada que de los labios
cerraste curando con tu dulzura sus grietas
Te regreso la equivocada razón
de la inquietud mal discernida que
invoca impertérrita a la lógica
Las raíces desarraigándose de la futura memoria
Te regreso, de las presunciones mundanas, la querencia
De los insuficientes riegos vitales
deposito sobre la mesada de tu corazón
el impecable mantel de la sangre,
las aguas resecas, las torrenteras infantes
la lucha desarmada contra la insensatez
como secuestro denostado y sin rescate
NO puedo regresarte la pareada penumbra
del amar a muerte en el luego y en el antes
porque sólo pudo ser vivencia en el presente
Las raíces desarraigándose de la futura memoria
Te regreso, de las presunciones mundanas, la querencia
De los insuficientes riegos vitales
deposito sobre la mesada de tu corazón
el impecable mantel de la sangre,
las aguas resecas, las torrenteras infantes
la lucha desarmada contra la insensatez
como secuestro denostado y sin rescate
NO puedo regresarte la pareada penumbra
del amar a muerte en el luego y en el antes
porque sólo pudo ser vivencia en el presente
