sábado, 19 de septiembre de 2009
PEREGRINAJES
PEREGRINAJES
Tengo justo en la mitad del camino y la vereda
las huellas del tiempo sembradas
Los intereses fogueados que incitan a los astros
a desgajarse en la emancipación de sus órbitas
han sido la mística guía en este itinerario tan largo
He regresado, obligatoriamente y de nuevo,
al reciclaje de los acontecimientos erráticos sin suerte
A esa retahíla de pisadas resueltas
que me adelantaron sin prisa
con sus agigantadas zancadas sin meta
Vuelvo, inexactamente conexa,
para ser atrapada, inapelable,
frente a lo absurdo y lo inconexo
de lo inevitablemente irremediable
Rebroto
Rebroto como las trillas sin era
Con la puerta de la lógica entreabierta
a la siembra de más infructuosos futuros
Pero a pesar de las escasas sequías
cabizbaja y desprotegida
todavía subsisto inmensamente sedienta
Regreso como continente
Como paraíso desnacido sin límites y sin fronteras
Renazco de entre las edades que van madurando insumisas
en el origen de las infancias que van adoleciendo insurrectas
Tengo en mi biblioteca de legados,
de vendas , de autoengaños
y de otras propiciadas cegueras
el diccionario analfabetico más completo
de las incógnitas menos clásicas y más modernas
que nunca fueron con acierto resueltas
La última edición ...
un acontecimiento cargado de éxitos
Vengo
con la clara intención de crecer entregada
hacia la visión más profundamente en-cubierta
Y aferrándome a mi alumbramiento inevitable
hacia el territorio felíz de la nada
me engarzo fuertemente a la Luz
y a sus corrientes eclipsadas
continuamente alternadas
Y ya no me desanimarán las perezas
de reconstruírme frontalmente como inicio
sin más mi-mitos ni más leyendas
Porque estoy remendando
desde la profundidad de su quiste
la descosida y desfibrada cicatríz
zurciéndola con una de panes y otra de peces
entre puntada y puntada
He peregrinado refugiándome asustada
por entre los márgenes polvorientos
de los oblicuos callados caminos
y de las sendas tácitamente desperdiciadas
Nunca supe ser...
valentía en el frente,
retaguardia acobardada ,
o zanja prisionera y socavada
como sepulturas abiertas
o como trincheras cerradas
Pero todo lo he sido a la vez sin futilidad
en esta batalla fugada de estrellas
Y asimilando la gesta y sus contrariedades
asumo no haberme llamado victoria
por haberme llamado tristeza
Retomo los quehaceres de los mil deshaceres
que nunca hacendosamente supe haber hecho
Y retorno con mi fe
y algunas renacientes espectativas desgastadas
subyacentes a mi voz embalsamada
o a mi contrariada garganta sin himnos
Nunca pensé que podría perderse tanto
habiéndose apostado tan poco....
Apenas, una mínima insignificancia
sin importancia...
...cuanto, mucho o poco, pude haber poseído
